La decoración artesanal sobre telas parte de los pintores artísticos dedicados a esta especialidad. Se sabe que desde el siglo XVI los valencianos procuraban decorar las telas lisas tal y como se venía haciendo en Europa y mayormente en países orientales. Se utilizaban plantillas para hacer mínimas decoraciones, imitando los flecos. Comenzó el barroco copiando aquellas decoraciones pero un poco más recargadas y surgieron guirnaldas de todo tipo; ya no sólo eran utilizadas las plantillas simples sino que se contaba con la intervención de buenos pintores especialistas en una exuberante decoración.

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Joaquim Manel Fos ( València, 1730 – València, 1789)

Con el siglo XVIII vendría la entrada del moaré y un industrial valenciano, Joaquín Manuel Fos, fue el primero que introdujo en Valencia el novedoso sistema de hacer las aguas en las sedas.

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Capa Moaré Foto: Todo colección.net
Antigua capa de seda moaré con encaje de bolillo y azabache. Foto: Todo Colección

Es en ese siglo cuando se instaura la Academia de Bellas Artes de Santa Bárbara (después de San Carlos) que ya premiaba a los pintores de telas como se puede comprobar en algunas de las Actas de dicha institución. Un ejemplo: en 1804 la Academia instituye un premio de Primera Clase (40 pesos) para quien mejor realice un dibujo en un paño, que represente la Adoración de la Cruz que debía de pintarse “con la cenefa correspondiente de adornos de buen gusto y algunos enlaces de flores, adaptado a los tejidos de seda”.

JOAQUIM MANEL FOS València, 1730 - València, 1789

Carteles en papel y seda

Con el perfeccionamiento de la imprenta, coincidiendo con la introducción de la litografía, se vieron los primeros trabajos salidos de los obradores. A mediados del siglo XIX comenzaron a aparecer carteles de corridas de toros, festejos de todo tipo, especialmente en la Feria de Julio, y anuncios de propaganda en los que el color era factor decisivo para que el público aceptara estos trabajos como piezas de arte. Se imitaban óleos de tipo folclóricos salidos de la mano de un buen pintor o se hacían obras con mucho colorido especialmente para la ocasión. Como las telas, mayormente la seda, se podían romper y deshilachar, pegaron un papel duro en el dorso con el fin de reforzarlo. Los artísticos carteles de las corridas de toros se imprimían en papel y en seda, de forma que éstos últimos se ponían a la venta en la propia plaza de toros o sus alrededores.

Cartel Toros Valencia Fuente: Todo Colección
Cartel Toros Valencia Fuente: Todo Colección

También ocurría esto con la Feria de Julio y su programación. Muchos de estos carteles permanecían colgados en tiendas y establecimientos de todo tipo hasta el cartel del siguiente año.

Batalla de Flores Valencia Julio Cartel

En el siglo XX hubo imprentas especializadas en trabajos de este tipo que, dicho de paso, comenzaban a ser bastantes demandados. Imprentas y casas litográficas como Ortega, Durá, García Carceller, Mirabet, Hijas de S. Pablo, fueron algunas de ellas. En la Exposición Regional de 1909 se vieron muchos de estos trabajos.

Exposición Regional de 1909
Cartel de Imprenta Durá
Batalla de Flores Valencia Julio Cartel 2
Cartel de Hijas S. Pablo

En la Coronación de la Virgen de los Desamparados de 1923 también se estamparon vivos carteles del acontecimiento y, sobre todo, de la imagen de la Patrona.

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Litografía original Coronación Virgen de los Desamparados. Fuente: Todo Colección

Así siguió hasta mediados de siglo que aún vemos ciertas estampaciones sobre tela pero ya dedicadas a envases de tipo comercial, como lo fueron los saquitos del arroz o los de harina.

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