Cuando se lleva 30 años de trayectoria defendiendo la calidad la confección desde la coherencia, cuando lo más importante són las personas y lo que para ellas significa el traje que se está creando, ocurren momentos mágicos como el que vivimos en el atelier de Josep Corts indumentaristes hace unas semanas.

josep corts madres hijas totem audiovisuales indumentat_MG_0798

Reunimos a ocho mujeres muy falleras, cuatro madres y cuatro hijas, con algunas características comunes. Las cuatro madres son clientas del atelier desde hace décadas, algunas fueron Falleras Mayores en los años noventa de la mano de Josep Corts; mientras que las cuatro jóvenes son clientas de la firma desde pequeñas y, en su momento, confiaron a ella su ajuar de Fallera Mayor Infantil. Años después las ocho, madres e hijas, vuelven a la emblemática tienda de la plaza de la Reina en el año en que las cuatro hijas son Falleras Mayores. Historias de vidas de mujeres falleras, de círculos que convergen y de amor por la indumentaria.

Raquel, Fallera Mayor de la comisión Cuba – Puerto Rico y Lola.

Madre e hija recuerdan perfectamente el primer traje que Josep Cort hizo a Raquel y comparten recuerdos entre risas mientras que el indumentarista asiente con la cabeza. Sus recuerdos permanecen intactos en la memoria. Hay imágenes en la biografía de una mujer que son inolvidables.

josep corts madres hijas totem audiovisuales indumentat_MG_0798
Raquel y Lola en un momento de la entrevista.

Era una falda azul con un cuerpo en tono naranja, a la falda con los años hubo que añadirle un volante para que “creciera” conmigo, fue un traje que lleve muchos años a base de visitas a Josep y que inventara nuevas maneras de hacerlo crecer conmigo.

Raquel fue Fallera Mayor Infantil en el año 2005, Josep y Vicente se ocuparon de todo su ajuar. “Sigo poniéndome todos los años una falda morada que me hicieron aquel año especial, y aún hoy en día me para la gente por la calle para felicitarme por ella. Sin duda, este año como Fallera Mayor, la volveré a lucir, estoy tremendamente orgullosa de ella y de lo que significa“.

 collage Raquel

Raquel se muestra sorprendida de lo que ha cambiado en estos años el papel de una Fallera Mayor: “ahora hay muchos más actos en los que necesitas ir vestida de valenciana que cuando fui Fallera Mayor Infantil”. Se considera una mujer discreta, y reconoce que es la complicidad de su madre y Josep, la que le dan el empuje para atreverse con nuevas propuestas:

Elegimos para ella este año una tela distinta: un guardapiés con faldas en horizontal y cuerpo todo de flores. Lola y yo teníamos claro que estaba hecho para ella, pero necesitábamos ver su cara frente al espejo. Esa mirada entre los tres, bastó par saber que habíamos acertado.

josep- corts- raquel- indumentat-fallera (2 de 1)

Ana, Fallera Mayor de la comisión Quart Palomar  y Pepa

Pepa fue Fallera Mayor en el año 91 y ya le vistió Josep Corts. “Eramos unos niños“, señala entre risas. Nada hacía presagiar entonces que también vestiría a su hija en su primera Ofrenda con tan solo 5 meses. desde entonces su historia transcurre en paralelo.

josep corts madres hijas totem audiovisuales indumentat_MG_0798
Complicidad entre mujeres: Ana y Pepa recordando buenos momentos con Raquel de testigo.

No solo conservo ese primer traje de Josep y otros muchos de mi infancia, sino que gracias a sus propuestas he rescatado una falda de mi madre de cuando fue Fallera Mayor y la llevó ahora de particular, es la falda que llevé en mi nombramiento, nos comenta con orgullo Ana.

También lleva las manteletas de su madre puestas exactamente igual. Además, la falda de su Presentación de hace casi 30 años se ha reconvertido ahora en un cuerpo para Ana e incluso en unos zapatos. En época de cambios, se puede apreciar la vigencia de la coherencia de Josep Corts con solo revisar fotos antiguas.

Lo más chulo de una prueba en el atelier de Josep Corts es cuando ya estás vestida, y él te mira de reojo, tu mirada y la suya coinciden en el espejo. Primero interpreta perfectamente tu reacción y después, tranquilamente, comienza a argumentarte el por qué de cada  pieza para que en tu decisión final tengas la seguridad más absoluta, comenta Pepa.

collage Pepa
Pepa y Ana, 27 años de diferencia y el mismo corpiño con idéntica posición de las manteletas.

Ana María, Fallera Mayor de la comisión Serranos – Plaza dels Furs y Ana Isabel

La amistad con esta familia comienza con el ball valencià, Josep era profesor de dansà de Ana María cuando eran una cría y acudió a él para confeccionar sus trajes de Fallera Mayor Infantil “hace justo diez años y desde entonces hasta ahora, he podido disfrutar de todas las combinaciones que me hicieron confeccionaron entonces”.

Ana María y Ana Isabel, comparten gesto y gustos.

Al salir elegida Fallera Mayor, tenía que volver a Josep Corts para sentirme segura con mis decisiones. Hablamos y me dijo: “tengo una tela para ti y nuevamente acertó“. Se trata de una seda italiana con un dibujo antiguo para la que han rescatado sus manteletas de Fallera Mayor Infantil “fue un regalo de mis yayos y desgraciadamente, esta vez no van a poder estar conmigo. Por eso fue para mi tan especial”.

josep- corts- Ana maría- indumentat-fallera (18 de 14)
Unas manteletas cargadas de historia.

“Josep es muy de sorpresas, nos confiesan madre e hija, sabe el valor que para cada una de nosotras tienen ciertas piezas porque las hemos compartido con él, por eso lucha por aprovecharlas y darles nuevas vidas”.

Al contrario que el resto, será Ana Isabel la que estrene este año en la Ofrenda un traje de su hija. Un vestido que es su día apenas pudo lucir porque estuvo enferma y que, con el mismo orgullo, lucirá su madre.

Esmeralda, Fallera Mayor de la comisión Ribera – Convento Santa Clara y Esmeralda

Esmeralda madre presume de haber sido una de las primeras clienta de Josep Corts, “y su marido el primer hombre al que vestí“, apostilla el indumentarista.

Esmeralda, madre e hija, reconocen que se sienten como en casa.

Ella fue Fallera Mayor en 1999,  Josep les propuso recuperar un traje de ese año para la Proclamación de su hija. Un traje de hace 19 años que increíblemente a Esmeralda hija le quedaba perfecto. “Fue una doble emoción: primero cuando vimos que era posible recuperar el precioso vestido azul, y después,  cuando finalmente se  convirtió en realidad el día de su Proclamación”, recuerdan.

collage Esmeralda

Esmerada fue una pionera en su época con vestidos que se salían de convencionalismos y modas, toda una declaración de intenciones que no siempre fue bien interpretada, aunque el tiempo le ha dado la razón.

La indumentaria es sin duda un bien cultural y un patrimonio que las mujeres históricamente hemos sabido valorar y transmitir generación tras generación, por eso valoramos la labor de investigación y recuperación que realizan en Josep Corts, destaca Esmeralda.

collage esmeralda 2

Esmeralda hija vestida por Josep Corts cuando fue Fallera Mayor Infantil y en la actualidad.Entre confesiones, anécdotas y alguna que otra lagrimilla transcurre esta tarde con historias de mujeres y falleras.

Es una alegría recibirlas convertidas en mujeres hechas y derechas,  un orgullo que nos dejen formar parte de esa intimidad de la que tanto hemos aprendido y tenemos que aprender de las mujeres, confirma Josep Corts.

 Fotografías: archivos personales y Totem Audiovisuales.

Entrada anterior

L'Estoreta Velleta se viste de gala con Flor de Cotó - Flor d'Aigua

Siguiente entrada

Indumentaria de gala para celebrar los 30 años de la Falla de las Fuerzas Armadas y Guardia Civil