Ramón-Sorní-IndumentatDe siempre he sentido curiosidad por la indumentaria valenciana, igualmente por la masculina que por la femenina, pero ya hace cuatro años que soy presidente de una falla en Torrent, hecho que ha provocado en mi una curiosidad enorme por leer cuanta información sobre indumentaria cayera en mis manos, haciendo que mi interés cada día por el traje masculino valenciano se haya ido acrecentando de manera exponencial, sobre todo en el último año.

Así pues, antes de comenzar a escribir, recapacité sobre qué entendemos por “vestir de torrentí”. Es una expresión que hoy se utiliza para designar a un tipo de ropa que se compone de calzón, más o menos ajustado, chaleco o jopetí, y jupa o chaqueta, todo ello acompañado de sus debidos complementos, emulando a aquellos hombres que en siglos pasados, en los días de fiesta vestían sus mejores galas.

Pero entonces, debemos preguntarnos, ¿esta forma de vestir era única y propia de la localidad torrentina, o es algo mucho más general?

Es lógico pensar que Torrent no era una “caja cerrada” donde se vestía de manera diferente, y que no tenía influencia de otras localidades, y que los torrentinos vestirían igual que los paiportinos, los picañeros, los valencianos, y como la mayoría de los hombres de la época.

Entonces, ¿existe el traje de torrentí?

Sí que existe, y tiene su origen en la idealización del traje de los valencianos de la segunda mitad del siglo XIX. Este traje se compone de calzón y jupa de raso de seda en color vivo, faja y barret d’arborssos a juego, camisa, jopetí (en la mayoría de las ocasiones), calzas blancas y espardeñas. El que se le llame así a este conjunto, puede tener su origen a que a principios del siglo XX, un grupo de bailadores torrentinos se dedicaron a hacer representaciones musicales del conocido “Ball de Torrent”, de manera que los bailadores ataviados con este conjunto iban vestidos de torrentinos.

Así que, volviendo al tema inicial, que era responder a la pregunta de “¿qué se siente al vestirse de torrentí?”, lo primero primero que me viene a la mente es orgullo, puesto que en Torrent tenemos posiblemente la raíz de uno de los trajes típicos más vistosos y coloridos que existen, y que durante mucho tiempo ha sido el icono de la indumentaria valenciana masculina, y en segundo lugar, que vistamos de Torrentí o de manera tradicional, debemos sentir respeto y enorgullecernos puesto que esta ropa forma parte de nuestra historia como pueblo.

Previous post

Falleras mayores sin fecha de caducidad

Next post

El legado de los que enseñaron a coser